Luego de cerca de diez años de investigación científica sobre la flora del municipio de Armenia, investigadores de la Universidad del Quindío identificaron diez especies focales de plantas consideradas estratégicas para la conservación de la biodiversidad local, debido a su relevancia ecológica, funcional y sociocultural dentro de los ecosistemas urbanos y periurbanos de la ciudad.

Los resultados de este trabajo fueron divulgados a través del capítulo Especies focales de flora, incluido en el libro Armenia Biodiversa: un corredor de vida, una obra que reúne el conocimiento generado por un equipo interdisciplinario de investigadores sobre la biodiversidad de la capital quindiana y que constituye una herramienta científica para la gestión ambiental, la planificación territorial y la apropiación social del conocimiento.
 

Especies focales plantasGuamo (Inga edulis).

Entre las especies identificadas se encuentran árboles nativos como el caracolí (Anacardium excelsum), el nogal cafetero (Juglans neotropica), el guamo (Inga edulis), el chachafruto (Erythrina edulis), el cedro negro (Juglans neotropica), y los balsos (Heliocarpus americanus y Ochroma pyramidale), reconocidos por su papel en la provisión de servicios ecosistémicos, el mantenimiento de la conectividad ecológica y la conservación de la diversidad biológica en paisajes altamente transformados. Asimismo, se identificaron plantas focales como el tachuelo (Zanthoxylum rhoifolium, Rutaceae), el samán (Samanea saman, Fabaceae) y la ceiba (Ceiba pentandra, Malvaceae), especies que sobresalen por su importancia ecológica en los ecosistemas urbanos y periurbanos de Armenia, al proporcionar recursos para la fauna, contribuir a la regulación microclimática, favorecer la conectividad ecológica y aportar valor paisajístico y cultural, lo que resalta la necesidad de fortalecer acciones orientadas a su conservación, manejo y propagación como parte de las estrategias locales para la protección de la biodiversidad.
 

Especies focales plantasNogal (Juglans neotropica).

De acuerdo con Andrés Felipe Orozco Cardona, curador del Herbario de la Universidad del Quindío (HUQ), investigador del Grupo de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología (GIBUQ) y docente del programa de Biología, la selección de estas especies trascendió los criterios tradicionales de conservación y consideró múltiples dimensiones ecológicas y sociales. «Las especies focales fueron seleccionadas a partir de su importancia ecológica, su aporte a la funcionalidad de los ecosistemas y su valor cultural para las comunidades. Muchas de ellas proveen recursos alimenticios para la fauna, contribuyen a la regulación microclimática mediante la generación de sombra, enriquecen el paisaje urbano y favorecen la conectividad entre fragmentos de bosque, facilitando procesos ecológicos esenciales como el flujo genético y la dispersión de organismos», explicó.

La identificación de estas especies cobra especial relevancia en una ciudad como Armenia, donde aún persisten remanentes de bosque andino inmersos en una matriz urbana. Estos relictos constituyen reservorios de biodiversidad y desempeñan un papel fundamental en la conservación de procesos ecológicos, razón por la cual las especies focales pueden actuar como elementos clave para fortalecer la conectividad funcional entre áreas naturales y promover la resiliencia de los ecosistemas urbanos frente a las presiones ambientales.
 

Especies focales plantas
                               Cedro (Cedrela montana).

Además de aportar insumos para la gestión y conservación de la biodiversidad, el estudio abre nuevas oportunidades de investigación relacionadas con la distribución geográfica de las especies, su fenología, dinámica poblacional, biología reproductiva, estrategias de propagación y estado de conservación. Estas líneas de trabajo permitirán generar información científica que respalde la toma de decisiones y la formulación de estrategias de manejo y restauración ecológica. «Este trabajo constituye un punto de partida para desarrollar procesos de monitoreo a largo plazo, evaluar tendencias poblacionales y generar acciones de conservación basadas en evidencia científica que contribuyan a garantizar la permanencia de estas especies en el territorio», señaló el investigador.
 

Especies focales plantas
                                              Caracolí (Anacardium excelsum).

Los antecedentes de esta iniciativa se remontan a un taller de expertos realizado en 2017, en el que fueron identificadas entre 15 y 20 especies prioritarias para el departamento del Quindío. A partir de este ejercicio, investigadores, estudiantes y colaboradores de la Uniquindío han desarrollado estudios enfocados en ampliar el conocimiento sobre la flora regional y fortalecer las estrategias de conservación. Como resultado, se ha documentado la presencia de más de un centenar de especies vegetales de interés ecológico en el municipio de Armenia, una cifra significativa para un entorno urbano que evidencia la importancia de los corredores verdes, árboles aislados, relictos boscosos y otros espacios que funcionan como refugios para la biodiversidad.
 

Especies focales plantas
                                                 Balso (Ochroma pyramidale).

El proyecto fue desarrollado por un equipo interdisciplinario de investigadores vinculados al GIBUQ, quienes integraron diferentes enfoques y áreas del conocimiento para abordar la biodiversidad urbana desde una perspectiva integral, donde demás del componente florístico, la publicación incluye capítulos dedicados al estudio de aves, mamíferos, hongos, otros grupos biológicos y a la comprensión de los sistemas socioecológicos urbanos y periurbanos, promoviendo una visión holística de la conservación y fortaleciendo los procesos de educación ambiental y apropiación social del saber y el aprendizaje.

 Nota: www.uniquindio.edu.co

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