Las autoridades y expertos en ciberseguridad advierten sobre una nueva modalidad de fraude digital que está ganando terreno en distintas regiones del país. Se trata de mensajes o llamadas en las que delincuentes se hacen pasar por supuestos funcionarios de WhatsApp, con el fin de obtener información personal o financiera de los usuarios.

En esta modalidad, los estafadores se comunican con las víctimas para solicitar verificación de datos, activación de funciones nuevas o evitar la supuesta suspensión de la cuenta. El objetivo es que el usuario entregue voluntariamente contraseñas, códigos de acceso o información bancaria.

Cómo operan los estafadores

Los mensajes suelen tener apariencia formal, aunque presentan señales que delatan su falsedad: errores ortográficos, enlaces sospechosos o promesas de beneficios inexistentes. En algunos casos, los delincuentes usan tácticas de ingeniería social, haciéndose pasar por contactos conocidos o generando conversaciones para ganar confianza antes de solicitar dinero o datos sensibles.

Otras veces, las víctimas reciben enlaces que conducen a páginas falsas o archivos maliciosos que permiten a los atacantes acceder a sus cuentas o instalar programas espía en los dispositivos.

Pistas para identificar el engaño

WhatsApp ha reiterado que no tiene funcionarios encargados de comunicarse directamente con los usuarios ni solicita información privada o pagos por el uso del servicio. Tampoco ofrece actualizaciones o beneficios mediante enlaces externos.

Entre los indicios más comunes de fraude están:

  • Solicitudes de compartir datos personales o bancarios.

  • Peticiones para abrir o reenviar enlaces.

  • Mensajes que prometen premios, empleos o inversiones rápidas.

  • Comunicaciones con errores gramaticales o remitentes desconocidos.

Los especialistas recomiendan verificar siempre si el número que envía el mensaje pertenece a un país distinto, si tiene grupos en común o si el contacto ya estaba registrado previamente. Estos detalles pueden ser claves para identificar cuentas falsas.

Recomendaciones de seguridad

Ante este tipo de estafas, las autoridades recomiendan no abrir enlaces sospechosos, no reenviar mensajes no verificados y no proporcionar información personal por ningún motivo. En caso de recibir comunicaciones dudosas, se aconseja bloquear y reportar los números directamente desde la aplicación.

Además, se insiste en mantener la verificación en dos pasos activa, una herramienta que agrega una capa adicional de seguridad a las cuentas de WhatsApp.

La Secretaría Distrital de Seguridad recuerda que los ciudadanos pueden reportar intentos de fraude o suplantación digital a través del CAI Virtual, disponible las 24 horas del día mediante la línea de WhatsApp 320 2948647.

Una tendencia global

El aumento de este tipo de fraudes refleja un patrón que se repite en distintos países: el uso de aplicaciones de mensajería como vehículo de estafas personalizadas. Según expertos en delitos informáticos, el éxito de estas estrategias radica en la confianza que los usuarios depositan en la plataforma y en el uso cotidiano que le dan, tanto para fines personales como laborales.

“Los ciberdelincuentes se aprovechan de la urgencia, la curiosidad o el miedo de las personas. Ya no buscan vulnerar sistemas, sino manipular conductas”, explica un analista en seguridad digital.

Las cifras muestran que el fraude cibernético continúa en ascenso, y aunque las plataformas refuerzan sus medidas de protección, el eslabón más vulnerable sigue siendo el usuario. La clave, concluyen los expertos, está en mantener una cultura de prevención y verificación constante: desconfiar de lo que parece demasiado bueno para ser cierto y actuar con cautela antes de compartir cualquier información.

En el entorno digital, la precaución no es desconfianza, es protección.

Por EL EJE