Como un espacio diseñado para crecer, cuidar, crear y compartir, la Universidad del Quindío inauguró el 11 de febrero de 2026 su Ludoteca Infantil, una obra que marca un hito en el compromiso institucional con la inclusión, la cultura y el desarrollo social. Este recinto de 490 metros cuadrados fue concebido para garantizar el bienestar y la formación integral, reconociendo que el cuidado es un derecho fundamental y una responsabilidad colectiva.
Bajo esta premisa, el proyecto ofrece a los hijos de estudiantes, docentes, administrativos y visitantes un entorno amplio, seguro y moderno, que promueve la creatividad y la interacción familiar mediante los más altos estándares de accesibilidad. Con esta infraestructura, la alma mater de los quindianos reafirma su propósito de consolidar entornos protectores que fortalezcan tanto los procesos académicos como el acompañamiento real a las familias de la comunidad universitaria.
La oferta de servicios de la ludoteca trasciende la obra física para convertirse en un centro cultural: un ecosistema de aprendizaje dinámico, donde la programación constante fomenta la curiosidad y el conocimiento. A través de iniciativas como el Club Uniquindianitos, asesorías especializadas en lactancia, cursos de inglés, cine club y talleres de filosofía para niños, se integran el arte, la ciencia y la recreación en un solo lugar. De este modo, la institución no solo entrega una edificación de vanguardia, sino un centro de oportunidades donde el juego y el saber se entrelazan para potenciar el desarrollo de las nuevas generaciones.
Sobre esto, el rector Luis Fernando Polanía Obando destacó: “Me corresponde hoy el honor de inaugurar uno de los lugares más felices y amables de nuestra Uniquindío, en conexión territorial. Un espacio concebido para el bienestar, la lectura, la formación integral y el desarrollo de la primera infancia, que abre sus puertas a la comunidad interna y externa, con la convicción de que una apuesta así, desde el presente, es también un compromiso muy serio con el futuro de las familias quindianas”.
Asimismo, agregó que durante 35 años, la biblioteca infantil, que da pie hoy a esta ludoteca, ha establecido una conexión con niños, niñas y jóvenes de las instituciones educativas y escuelas rurales del departamento, a través de la lectura y el ejercicio de la imaginación y el pensamiento. «Mucha alegría me causa haber contribuido a hacer realidad este sueño que, una vez más nos demuestra que ser uniquindiano es, efectivamente, una experiencia para toda la vida. Y digo que lo nuestro es una contribución, porque no hemos hecho otra cosa que agregar un paso más al fortalecimiento de la biblioteca infantil, “Alegría de Leer”, que nació en 1991».
La ejecución de este ambicioso proyecto requirió una inversión total de $3.285.049.929, una cifra que respalda la calidad de la infraestructura y su dotación. En cuanto a su distribución, la ludoteca integra espacios funcionales y pedagógicos de vanguardia. La infraestructura cuenta con una bebeteca, sala de lactancia, zonas de lectura individual y grupal, y un teatrino para actividades culturales. Además, pensando en la integración entre el juego y la tecnología, se habilitaron puestos de cómputo y conectividad Wi-Fi de alta velocidad, complementados con una innovadora zona de coworking para que los padres puedan realizar sus tareas académicas o laborales mientras sus hijos se encuentran en un ambiente seguro. El área exterior destaca por una zona recreativa en grama sintética y un mural representativo que fortalece la identidad visual del campus.
“Apuntalados en los pilares de nuestro Plan de Desarrollo Institucional 2026-2040, proponemos aquí un proceso de formación integral, desde las primeras etapas del desarrollo, orientando el servicio social hacia el buen vivir de todas las comunidades”, indicó Polanía Obando.
Desde el punto de vista técnico, la edificación cumple con normativas de seguridad y eficiencia energética, incorporando sistemas de iluminación LED, redes hidráulicas contra incendios y un sistema de rampa para personas con movilidad reducida.
De esta manera, la UQ abre las puertas a la comunidad en un espacio donde el aprendizaje, el arte y el cuidado se encuentran para construir tejido social y servir a las generaciones presentes y futuras.