Quièn funge como jefe de debate de la campaña electoral del pacto històrico, en una clara intervenciòn en polìtica, y a la vez jefe de estado, con un silencio còmplice por parte de los organismos disciplinarios, viene agitando la convocatoria a una constituyente en pleno perìodo electoral, donde nada se dice sobre los temas que se someterían a estudio ante ese òrgano constituyente.

Utilizando la expresiòn coloquial : vuelve y juega el manoseo a la constituciòn.

Somos conscientes que las reformas a la constituciòn deben ser necesarias , eficaces , pertinentes y basadas exclusivamente en el interès general, fruto de los consensos con los diversos sectores de opiniòn, que nos induce a concluir que lo que se plantea por el inquilino presidencial a ùltima hora, no es màs que una estrategia electoral en momentos en que se denuncias graves actos de corrupciòn en las altas esferas oficiales, un orden pùblico sin control alguno, fuego amigo con denuncias sobre las renciĺlas internas en la sede presidencial, vendrìa añadirse a las centenares reformas a la constituciòn que en su gran mayorìa han significado un verdadero manoseo a la carta polìtica, impropio en un paìs serio y organizado
institucionalmente.

Frente a este confuso panorama, nos recuerda la afirmaciòn del constitucionalista Hernando Valencia Villa, en su libro » Cartas de batalla», donde plantea una critica en los siguientes tèrminos: » las constituciones en Colombia han tenido siempre algo en comùn: la dependencia y manipulaciòn a las que son sometidas segùn las conveniencias y los intereses del gobierno de turno, convirtièndose asì en verdaderas fichas de estrategias utilizadas como cartas de batalla.»

Desde luego la constituciòn del 91 no es perfecta y menos aùn tener claùsulas petreas, la evoluciòn social exige que las instituciones se vayan adaptando a los nuevos desafìos de la sociedad, siendo lògico que las normas constitucionales sean susceptibles de reformas, lo que no puede aceptarse es que esa carta sea manipulada por el gobierno para lograr objetivos politicos, para satisfacer intereses partidistas, como pareciera ser lo que ocurre en el momento actual.

ADENDA UNO. El pais se ha acostumbrado a los escàndalos provenientes tanto del sector pùblico como del privado, que han hecho mal uso del poder , para obtener beneficios personales en detrimento de las arcas oficiales, o de los recursos de incautos ahorradores.

Como olvidar el sonado caso del proceso 8000 que se emprendiò contra el presidente Samper, el de foncolpuertos año 1993, que generò uno de los mayores escàndalos de corrupciòn a travès
de conciliaciones falsas o adulteradas por una suma superior a las 3 billones de la època, el novedoso robo informàtico al banco de la Repùblica por 13.5 millones de dollares, realizado por el economista Roberto Soto Prieto, hijo del reconocido periodista Jaime Soto.

Como no recordar el escàndalo financiero de Interbolsa, donde los organismos de control dejaron de ejercer sus funciones de control y vigilancia, los cupos indicativos, fuente de recursos de la clase parlamentaria, en sìntesis, la corrupciòn, la mala fè, el dolo, siempre ha estado presente en nuestra estructura estatal, siendo lo màs grave la indiferencia ciudadana , como la laxitud de un sistena judicial en investigar y sancionar con severidad a estos ultrajadores de la moral pùblica.

ADENDA DOS. A escasos tres meses de finalizar este polèmico perìodo presidencial, no escapan los escàndalos de sus propios funcionarios, acusaciones, denuncias en las altas esferas oficiales, sin considerar el poder en ciertas dependencias estatales de una joven que falseò titulos para ingresar a la burocracia estatal, y sin tener cargo oficial se beneficia de las gabelas como si ejerciera una alta posiciòn de estado.

Se pregunta.¿ donde estàn los organismos de control, para investigar estos abusos, quièn los otorga.?

Denuncias que caen tanto en el àmbito disciplinario como en el campo penal.

¿Serà que estos organismos, el disciplinario, ( Procuradurìa ) , el penal , ( Fiscalìa ) ejerceràn con todo el rigor sus tareas misionales , brindando al Estado de estos ultrajes, con verdaderas sanciones.?

ADENDA TRES. La conclusiòn a todos estos desafueros politicos admimistrativos, es la famosa frase: cada pueblo tiene los gobernantes que se merece».

*Ex magistrado

Por EL EJE