Antioquia la grande como algunos chauvinistas la definen-y a fe que tienen la razon- es grande en política, en economía, desarrollo, personajes, historia, e infraestructura y sobre todo, comunión de sus gentes con su terruño donde aflora un regionalismo puritano redefiniendo el gran sentimiento federalista desde las guerras que se dieron en la segunda parte del siglo XIX, en las que su aguerrida clase dirigente y belicosa, quiso imponer sus designios nacionalistas por encima de las demás regiones que se abrían paso en la disputa por el poder nacional. Del mismo modo que parió adalides pura sangre, defensores de la idea de un departamento vanguardista, surgió una clase política portentosa.
Nos ubicamos en las laderas sinuosas que forjaron los políticos liberales y conservadores posterior a los años del fenecido frente nacional. Ninguno superó tanto como a los campeones de la comarca J.Emilio Valderrama y Bernardo Guerra Serna, pues de sus entrañas brotaron renovadas, las fuerzas azules y rojas que le dieron un impulso vital a la superada violencia chusmera de la generación anterior, que regó con sus semillas,el odio partidista que alimentó el germen de los enfrentamientos fratricidas.
Al menos con los nuevos dirigentes quedó simulado el ruido de las balas, para dar paso a otras lógicas de la disputa política. Ese bullicio duro poco. La entrada en escena de las nuevas dinámicas en la economía regional dieron al traste con la calma chicha de poca duración. A finales de los años setenta aparecieron los renovados jinetes del apocalipsis con su maquinaria arrasadora de muerte y desolación con sus lánguidas víctimas y sus propósitos fatales.
El narcotráfico empezó a permear y contaminar la política, que sin pausa se metió hasta la médula, emanando el hedor de príncipes y reyes. Alvaro Uribe Velez, fue el primer eslabón de los escándalos, cuando el presidente Belisario Betancurt, quien lo designó alcalde de Medellín fue alertado por el mismo gobernador de Antioquia Álvaro Villegas Moreno, sobre las andanzas y pilatunas de ese buen muchacho quien ya compartía amistad con malas compañías. Alvaro Uribe de férreas convicciones liberales surgió como un dirigente bravo, con liderazgo y carisma que lo llevaron a la cúspide del partido liberal, el que él mismo se encargó de destrozar cuando fue ungido como presidente en el año 2002.
Sobre Álvaro Uribe se ha derramado tanta tinta negra y profusa, plasmando el oscuro ascenso al poder, que no queda espacio para llenar escritos sobre su ya documentado pasado, es como repetir una canción de lanzamiento tantas veces, que se vuelve empalagosa con los oyentes. Relatos sobre los orígenes del paramilitarismo, la connivencia de traficantes con políticos; Las fuentes cercanas de la creación de las convivir, la tolerancia y silencio sobre la tenebrosa desaparición de la unión patriótica, el maridaje entre políticos, traficantes y paramilitares, ocupa más historia narrada que la misma colonización Antioqueña. Nada de esos relatos investigados por periodistas, documentalistas, cronistas y escritores pudieron tener éxito judicial y eso tiene una explicación clara: Durante los años de hegemonía de Álvaro Uribe Velez todos los fiscales eran de bolsillo. No faltaba sino que fueran por él nombrados, como el orate de Trump, que se dió licencia para destituir la fiscal general de los EEUU, por la simpleza de emitir una opinión contraria a su monstruoso autoritarismo, igual el que practicó Uribe en sus años de poder. Escuchar o leer relatos como las convivir, el parqueadero Padilla, la diabólica persecución del coronel Narváez al frente del DAS contra líderes de la oposición, la justicia y periodistas; la muerte de Jesús María Valle, la masacre del aro, las licencias de la aeronáutica Civil a las avionetas y helicopteros para transportar droga cuando fue director de la Aeronáutica Civil etc, etc.
«Hechos notorios» y pruebas al canto quedaron enterradas hasta desaparecer, tantas, que llevarían esfuerzos de años para recuperarlas. Sería llover sobre mojado, el intento de reconstruir una historia salpicada de infamias y obscurantismo. Nadie ha diseminado tantas páginas de amores y odios; amores como sus fieles discípulos y admiradores que comulgaron y comulgan con sus aciertos, sus persecuciones y aún con su garrote en contra de sus enemigos, y odios de quienes soportaron sus desmanes o nunca aceptaron el ominoso manejo del poder, como las criaturas fabulosas que custodiaban el infierno: Cerbero cuidador del Inframundo en la mitología Griega; o Buer el jefe del infierno de las 50 legiones; o Kraken el mito Nórdico que salía de las profundidades marinas a hundir barcos.
El expresidente y jefe mesiánico del CD yergue del Inframundo para seguir trajinando sin descanso sus ínfulas por recuperar el poder perdido, con el sol a cuestas pretende a como de lugar, coronar quizá su último bastión, con la inteligente, sagaz, leal, experimentada y curtida en el parlamento Paloma Valencia, con ella tendría la seguridad de gobernar en la sombra, muy diferente a Santos quien le sacó todas las canas de sus cabellos tan obscuros como su trayectoria, y un poco del inepto de Duque que se salió del libreto original. Tiene la habilidad de un zorro hambriento, preparó a su pupila en las estratagemas de la campaña, para tratar de buscar votos en el centro (no se definir el centro) frases como «gobernar en la diferencia», no sabemos que podrán hacer los diferentes en un hipotético gobierno Uribista. Atraer a los macilentos partidos, los mismos que rechazó de la Espriella, al conservador que siempre lo puso de rodillas, y sigue doblegado a pesar de la blasfemia cometida contra este partido en via de extinción, o al liberal que abandonó y desmoronó hasta convertirlo en flecos, movimientos como cambio radical con los que siempre tuvo discusiones irreconciliables, y la U, quien fue su fundador y al que luego dejó esposito, para fundar el CD (ni Centro ni democratico) el que ya también sufre la erosión de sus refinados seguidores que le creyeron engañados su democracia, cuando su jefe por debajo de la mesa les jugaba sucio, sino que lo digan el fracasado Oscar Iván Zuluaga y recientemente María Fernanda Cabal, que aunque no lo haya dicho públicamente, apostató de su jefe para fundar su propio movimiento.
El hábil expresidente, agazapado en las sombras del pasado, quiere como un consueta, dictarle el discurso de la seguridad democrática, la cohesión social y la confianza inversionista, el que la querida y adorada Paloma conoce a renglón aprendido. y Uribe lo sabe que con ella tiene la confianza suficiente, para que el guión lo recite como una avezada actriz de telenovela. Con de la Espriella, pasa algo parecido, el que funge como un autsider de la ultra derecha, no es mas que el siamés unido por la misma placenta, y alimentado con la misma sabía maternal. No hay diferencia con cara o con el mismo sello: Apuesta igual por ambos lados, no tiene otra alternativa que usar a la candidata presidencial, y esperar con el peor de Abelardo, para que en un lenguaje en efecto Woosle, cale entre los electores y sus discursos repetitivos con apariencia de verdad, penetren como una escopeta de perdigones para que su disparo se disipe en varias direcciones.
Si el expresidente Uribe fracasa en su último intento de volver al poder, lo esperará cerbero al ingreso del Hades, verse derrotado por su archienemigo Cepeda y con un proceso penal que podría ser revocado por la CSJ, el camino de los infiernos se abrirá ante su figura derrotada. No solo se está jugando su destino, también su orgullo, por ser el hombre más influyente en la política Colombiana de lo que va corrido en el presente siglo.
*NOTA FINAL . La reconfiguración del mapa político, sigue al pie de la letra, las mismas artimañas de la campaña pasada a la presidencia de la república, acudir a todas las rudas estratagemas que provoquen reacciones diversas entre los electores. Lo que se está jugando para reconquistar el poder por parte de la derecha ortodoxa, al mando de Uribe, no es de poca monta. A diferencia de la anterior campaña del 22, que dijo relación con la fractura que recibió el «centro» y que fracasó con su consulta interna. Ahora la formula de esa consulta fue tomada por la derecha para que Paloma Valencia compita por el poder. De uno o de otro modo, sus fuerzas llegarán desunidas en primera vuelta, y si habrá segunda vuelta, regresarán las aguas desencausadas, para formar la misma corriente ya aumentada de caudal y compita en la tributación definitiva de segunda vuelta. «Todos los caminos, por divididos que estén, conducirán a Roma.