Un estudio realizado por la Universidad del Quindío encontró que los extractos de hojas de maracuyá pueden reducir significativamente la acumulación de grasa en el hígado, un hallazgo relevante frente al aumento de la enfermedad de hígado graso no alcohólico en Colombia y el mundo.

El equipo investigador, perteneciente al Grupo de Investigación en Ciencias Básicas y Educación (GICBE) y al programa de Biología de nuestra alma mater, liderado por el docente Johanny Aguillón Osma y conformado por Juan Sebastián León Villarreal y Nelsy Loango Chamorro, observó en laboratorio que la grasa en células hepáticas se redujo en más del 50 %, esta disminución se evidenció tanto para el colesterol como en los triglicéridos, además no se evidenciaron efectos tóxicos en las concentraciones evaluadas.
 

Investigación: maracuyá y el hígado graso

Un problema de salud en crecimiento

Este hallazgo cobra importancia porque las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte en el mundo y están estrechamente relacionadas con la acumulación de grasa en el organismo. Está asociada a dietas altas en grasas y azúcares, que puede progresar hasta convertirse en cirrosis o incrementar el riesgo de afecciones cardíacas.

En la última década también ha aumentado la incidencia de la enfermedad de hígado graso no alcohólico, una condición silenciosa que afecta entre el 25 % y el 30 % de la población adulta a nivel mundial. 

Ciencia desde el territorio

El estudio, titulado “Efectos del extracto de hojas de Passiflora edulis sobre la acumulación de lípidos en células HepG2”, se basa en el análisis de la planta Passiflora edulis, conocida como fruto de la pasión y cultivada en el departamento del Quindío. Este enfoque conecta la riqueza natural del territorio con soluciones científicas para la salud.

Los investigadores trabajaron en el laboratorio con células del hígado a las que se les indujo acumulación de grasa, simulando lo que ocurre en el cuerpo humano. Al aplicar los extractos, identificaron que los compuestos naturales de la hoja actúan de dos formas: ayudan al cuerpo a quemar grasas y reducen la producción de grasa nueva, gracias a sustancias como flavonoides y fenoles.

Este resultado además tiene un valor especial para la región, ya que el maracuyá no solo se cultiva en el departamento del Quindío, sino que es una planta accesible para muchas comunidades. “Pensamos más en la prevención que en el tratamiento. Este tipo de extractos podría convertirse en una alternativa natural para reducir el riesgo de hígado graso”, explica Aguillón Osma.

Además, estudios previos del GICBE con deportistas y estudiantes ya habían demostrado que el consumo del fruto puede mejorar los niveles de colesterol y triglicéridos en las personas.
 

Investigación: maracuyá y el hígado graso

Futuras investigaciones

Aunque los resultados son prometedores y el estudio ya fue publicado en la revista científica indexada (Q1) International Journal of Molecular Sciences, la investigación aún se encuentra en una etapa inicial. Los próximos pasos incluyen estudios en animales, para posteriormente avanzar hacia su evaluación en humanos con este tipo de afección.

Aun así, los avances actuales posicionan el fruto y las hojas de maracuyá como una posible alternativa natural para prevenir enfermedades metabólicas y resaltan el papel de la Uniquindío en la generación de soluciones que contribuyen a la salud a nivel regional, nacional y global.

Por EL EJE